Etiopía se gasta muy poco dinero en sus Fuerzas Armadas, y funciona

La pregunta es…¿cómo?

Etiopía se gasta muy poco dinero en sus Fuerzas Armadas, y funciona Etiopía se gasta muy poco dinero en sus Fuerzas Armadas, y funciona
Hay unas cuantas cosas inusuales en Etiopía. La primera, tiene un presupuesto de Defensa bastante reducido. La segunda, se encuentra en un barrio peligroso.... Etiopía se gasta muy poco dinero en sus Fuerzas Armadas, y funciona

Hay unas cuantas cosas inusuales en Etiopía. La primera, tiene un presupuesto de Defensa bastante reducido. La segunda, se encuentra en un barrio peligroso. Addis Ababa, la capital, está envuelta en una guerra fría con su fuertemente armado vecino Eritrea y comparte frontera con Somalia, hogar del grupo terrorista Al Shabaab.

Al mismo tiempo, los militares etíopes son bastante buenos.

“En parte debido a lecciones aprendidas previamente, hasta la fecha Etiopía ha sido capaz de desbaratar cualquier ataque terrorista significativo por parte de Al Shabaab, aunque no ha sido por falta de intentos de la organización terrorista”, se mencionaba recientemente en OE Watch, el boletín de noticias mensual de la Oficina de Estudios sobre Fuerzas Armadas extranjeras [Foreign Military Studies Office] del Ejército de Tierra estadounidense.

Los etíopes “asustan a cualquiera”, decía Alexander Rondos, el representante de la Unión Europea para el Cuerno de África, en 2014.

Según los datos mundiales, el porcentaje del PIB que Etiopía se gasta en sus Fuerzas Armadas es muy bajo, tan sólo de un 0’8 %, lo que lo sitúa en la mitad final de entre todos los países.

Según los datos de países africanos, la cantidad de dólares que se gasta, unos 330 millones de dólares al año o algo así dependiendo de la fuente consultada, se encuentra en la media. Etiopía es uno de los pocos países del continente africano que redujo su presupuesto de Defensa durante la pasada década, según los datos del Instituto de Estudio de la Paz Internacional de Estocolmo [Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)].

A pesar de ello, Etiopía tiene uno de los ejércitos más fuertes de África, se puede decir que sólo superado por Egipto, Argelia y Sudáfrica. Y estos tres países se gastan mucho más en sus Fuerzas Armadas, tanto en términos de renta per cápita como en términos de dólares en general, que Etiopía.

En cabecera y aquí encima: tropas etíopes en Somalia. Fotos de la Unión Africana

Etiopía cuenta con más de 135.000 soldados y cientos de carros de combate T-55 y T-72. Para reforzar esta potencia de fuego, en 2011 Etiopía le compró a Ucrania 200 carros de combate T-72 adicionales.

Su Ejército del Aire resulta minúsculo, pero cuenta con un variado grupo de antiguos cazas rusos, Su-27 más capaces y entrenadores L-39 de fabricación checa. Por confirmar, el país interior, rodeado de tierra, sin litoral, no tiene Armada.

El Ejército de Tierra etíope es actualmente el cuarto mayor contribuidor del mundo a misiones de mantenimiento de la paz en lo que se refiere a mano de obra. En resumen, no te metas con Etiopía.

Así que ¿qué está haciendo bien Addis Ababa? Aquí tienes algunas pistas. Prestar atención al entrenamiento, intentar fabricar sus propias armas y aprender de la experiencia.

Gran parte del éxito del país se deriva de las difíciles lecciones aprendidas durante la Guerra entre Etiopía y Eritrea a finales de los años 1990. Los mal equipados etíopes sufrieron muchas pérdidas y decenas de miles de soldados murieron.

“Al país le llevó varios meses y mucho dinero renovar las Fuerzas Armadas y rechazar el ataque de Eritrea”, escribía el periodista Abel Abate Demissie en el periódico etíope El Corresponsal [The Reporter]. “Consecuentemente, el país empezó a modernizar sus Fuerzas Armadas y su aparato de seguridad tanto en términos de calidad como de cantidad”.

Etiopía invirtió mucho en su entrenamiento y en la fabricación de sus propias armas. Ahora Addis Ababa fabrica su propia versión del fusil AK-47 y de la ametralladora PKM. Ensambla sus propios lanzagranadas y su propia munición. La industria de defensa del país puede fabricar y reformar carros de combate y vehículos blindados, aunque sean antiguos modelos de estilo soviético.

Etiopía también produce en masa mucho material para otras Fuerzas Armadas de África implicadas en el mantenimiento de la paz. El país representa el principal fabricante de armas de la Unión Africana.

“Algunos dicen que la mejor lección aprendida por Etiopía”, mencionaba OE Watch, “que implementa inmediatamente, radica en el lanzamiento de ataques proactivos contra sus enemigos”.

Pero esto tiene un lado oscuro. Las fuerzas etíopes han extendido habitualmente esos ataques proactivos sobre los civiles.

En 2006, Etiopía invadió Somalia, ocupó Mogadishu y derrocó del poder a la Unión de Tribunales Islámicos [Islamic Courts Union (ICU)]. Esto desembocó en una nueva guerra civil en la que el violento grupo yihadista Al Shabaab ocupó el lugar de la en comparación moderada ICU.

Las fuerzas etíopes se retiraron de Somalia en su mayoría en 2009 ante la presión de la Unión Africana (UA), la cual había desplegado una fuerza de mantenimiento de la paz en el anárquico país.

Los soldados etíopes asesinaron a mucha gente, una de las razones por las que la UA les quería fuera de allí. Violaron en grupo a mujeres y masacraron a civiles somalíes “como cabras”, se decía en un informe de Amnistía Internacional de 2008.

Soldados etíopes en Baidoa, Somalia, el 22 de junio de 2014. Foto de la Unión Africana.

“Los soldados etíopes fueron acusados de cometer una amplia variedad de atrocidades, entre las que se incluyen el fuego de morteros sobre hospitales civiles, periódicos y casas, y las violaciones, robos, secuestros y asesinatos de civiles somalíes”, según un estudio de 2014 publicado por la Universidad de Operaciones Especiales Conjuntas [Joint Special Operations University] del Ejército de Tierra estadounidense.

Pero en 2014, los etíopes se unieron formalmente a la misión de la UA y regresaron a Somalia. A día de hoy, hay casi 4.400 soldados de Addis Ababa en el país, como parte de los 22.126 que integran el contingente de la UA.

Los somalíes todavía alojan mucho odio contra los etíopes, pero las fuerzas están bajo el mando de la UA y Somalia es ahora más estable de lo que ha sido en años.

Etiopía ha conseguido evitar cualquier ataque a gran escala de Al Shabaab, tal como el asalto al centro comercial Westgate de Nairobi, Kenia, en 2013, en el que murieron sesenta y siete personas.

Pero esto tiene mucho que ver con la agresiva vigilancia que realiza Etiopía sobre su frontera. Un factor que ha contribuido es que el grupo terrorista no tiene mucha influencia cerca de la frontera. En vez de eso, su territorio se extiende directamente sobre Kenia.

Los políticos y generales de todo el mundo suelen argumentar que mayor presupuesto y eficacia militar mantienen una relación directamente proporcional, como si se tratara de una fórmula por la que un ejército se hace más fuerte cuanto más dinero se invierte en él.

Pero un presupuesto hinchado puede llevar a empeorar unas fuerzas armadas, si un país despilfarra el dinero y lo gasta en las cosas equivocadas.

“Al insistir en el entrenamiento y en un equipo moderno de fabricación nacional [Etiopía] se las ha arreglado para mantener su gasto militar reducido, sus fuerzas armadas bien preparadas y su territorio relativamente seguro frente a cualquier ataque”, afirmaba OE Watch.

Traducido por Jorge Tierno Rey.