El Estado Islámico está más fracturado de lo que parece

WIB front September 13, 2016 0

Combatientes del Estado Islámico en una imagen propagandística. Un vago discurso mediático que agrupa cada dos grupos terroristas en uno solo no ayuda a...
Combatientes del Estado Islámico en una imagen propagandística.

Un vago discurso mediático que agrupa cada dos grupos terroristas en uno solo no ayuda a derrotar a los socios del ISIS

por ANHVINH DOANVO

La cadena de ataques por todo el mundo vinculados al Estado Islámico ha ocupado el debate contraterrorista de los últimos dos años. Por una parte, combatir al grupo terrorista no sólo significa atacar su “núcleo” en Irak y Siria, sino también apoyar operaciones militares en Libia, Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Nigeria y en cualquier otra parte donde el Estado Islámico reivindique un ataque.

La realidad no es tan sencilla.

Aunque el Estado Islámico se ha atribuido la autoría de ataques perpetrados en 21 países aparte de Irak y Siria, en los que han muerto más de 1.200 personas, las organizaciones terroristas de mayor entidad únicamente han llevado a cabo una pequeña parte de esos ataques y la mayoría restante se deben a la acción de pequeños grupos locales. Es más, las filiales más vinculadas al núcleo del Estado Islámico en Irak y Siria se han atribuido menos ataques incluso.

En Afganistán y Pakistán, el Estado Islámico ha formado una alianza con el autoproclamado ISIS en la Provincia de Khorasan (ISIS-K), e hizo público el acuerdo en la revista Dabiq, principal publicación propagandística del grupo terrorista.

Los medios estadounidenses citan el acuerdo como evidencia de la relación entre esta filial y el Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS). Sin embargo, según el Pentágono, “el mando y control y la financiación por parte del núcleo del ISIL son limitados”.

Aunque la BBC citó al primer líder del ISIS-K, el mulá Abdul Rauf, como comandante del Estado Islámico, Rauf fundó el ISIS-K como una rama de los talibanes. Los comandantes solicitaron la separación tras perder la fe en el líder de los talibanes, el mulá Mohamed Omar, por sus largas ausencias (el mulá Omar murió en 2013).

Los medios de comunicación fueron aún más descuidados con el ataque de julio en Dhaka (Bangladesh). El New York Times lo calificó como un ataque dirigido, y no sólo impulsado, por el Estado Islámico. El Times parece haber dado por bueno que el grupo terrorista se atribuyera el ataque, a pesar de que la inteligencia bangladesí se lo haya atribuido a Jamaat-ul-Mujahideen Bangladesh (JMB).

JMB ha estado “involucrado en 11 ataques recientes”, según el periódico Hindustan Times.

Aunque JMB haya jurado lealtad al Estado islámico, este grupo terrorista existe desde hace casi dos décadas, y sus integrantes se centran específicamente en Bangladesh y reclutan personal dentro del país. Acabar con JMB probablemente tenga poca repercusión en el Estado Islámico, y viceversa.

Combatientes del Estado Islámico en una captura de pantalla de un vídeo propagandístico.

Esto no quiere decir que el Estado islámico carezca de numerosas conexiones internacionales. Abu Nabil Al Anbari, el primer líder de la filial libia del grupo terrorista, cumplió condena en la prisión de Abu Ghraib por apoyar al Estado Islámico en Irak después de la invasión estadounidense de 2003.

Pero las filiales del grupo terrorista por todo el mundo presentan una desconcertante variedad de alianzas, en lugar de un ideal con una única fuente en Irak y Siria.

El Estado Islámico en la Provincia del Sinaí (ISIS-IP), que abatió un avión de pasajeros ruso a finales de 2015, constituye un buen ejemplo de este rompecabezas. A pesar de que pudiera haber recibido financiación del núcleo del Estado Islámico, las células individuales del ISIS-IP se mantienen leales a Al Qaeda.

Los medios de comunicación confunden al público al afirmar que en la actualidad el Estado Islámico opera en “18 países”. Al suponer que el ISIS ejerce a día de hoy una mayor influencia en el mundo, los periodistas ignoran sistemáticamente los desafíos particulares de cada uno de los países que están haciendo frente a la amenaza de grupos islamistas radicales.

A partir de estas noticias en los medios se concluye que la presencia del Estado Islámico constituye la principal causa de los problemas de una región. Por tanto, la solución consiste en más guerra, y no en la corrupción y las violaciones de los derechos humanos que de entrada empujan a las personas a unirse a los grupos extremistas.

Acabar con el Estado Islámico en Irak y Siria no supondrá el final de sus supuestas filiales ni resolverá los problemas internos de aquellos países que se ha demostrado que constituyen un foco de mensajes extremistas que van en aumento.

Del mismo modo, centrarse en los partidarios de los terroristas fuera de Irak y Siria no va a contribuir a la estabilidad de Irak o Siria.

En todo caso, estas noticias engañosas no hacen más que entrar en el juego de la propaganda del Estado Islámico, al darle relevancia a todos los atentados del grupo terrorista para su causa global, independientemente de que habrían ocurrido igualmente aunque el Estado Islámico no existiera.

Estas noticias incluso llegan a socavar los esfuerzos de paz fuera de Oriente Medio a medida que el centro del escenario es ocupado por la guerra y no por el auténtico origen del terrorismo: la corrupción, las violaciones de los derechos humanos y la horrible discriminación contra las minorías.

En tanto que los medios de comunicación se nieguen a reconocer a Jamaat ul-Mujahideen, Boko Haram, ISIS-Khorasan y decenas de otros grupos terroristas como grupos diferenciados e independientes, el legado de las simplificaciones de los medios contribuirá a una guerra sin fin, no a una responsabilidad pública.

Traducido por Jorge Tierno Rey, autor de El Blog de Tiro Táctico.

  • 100% ad free experience
  • Get our best stories sent to your inbox every day
  • Membership to private Facebook group
Show your support for continued hard hitting content.
Only $19.99 per year and for a limited time, new subscribers receive a FREE War Is Boring T-Shirt!
Become a War is Boring subscriber