El Ejército de Tierra estadounidense ha creado discretamente una Nueva División de Comandos

El 1er Mando de Fuerzas Especiales reúne a miles de Boinas Verdes

El Ejército de Tierra estadounidense ha creado discretamente una Nueva División de Comandos El Ejército de Tierra estadounidense ha creado discretamente una Nueva División de Comandos
El 30 de septiembre del pasado año el Ejército de Tierra (ET) estadounidense fundó sin ninguna ceremonia un nuevo cuartel general (CG), el 1er... El Ejército de Tierra estadounidense ha creado discretamente una Nueva División de Comandos

El 30 de septiembre del pasado año el Ejército de Tierra (ET) estadounidense fundó sin ninguna ceremonia un nuevo cuartel general (CG), el 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command], en Fort Bragg, North Carolina. La unidad de entidad división reúne a más de 15.000 boinas verdes [Green Berets] y otras fuerzas especiales en una nueva y única orgánica.

Anteriormente, el Mando de Operaciones Especiales [Special Operations Command] del ET estadounidense había controlado directamente todas estas fuerzas además de otras en un amplio espectro de misiones. La idea que se encuentra tras la creación del nuevo CG consiste en formar una fuerza diseñada específicamente para llevar a cabo lo que el Pentágono llama “guerra híbrida” [hybrid warfare].

En pocas palabras, la guerra híbrida es una mezcla entre el combate tradicional puro y duro, con infantería, carros de combate y artillería, y la sigilosa insurgencia. Probablemente el mayor practicante de la guerra híbrida sea Rusia.

Tan solo echa un vistazo a lo que está pasando en Ucrania, donde los insurgentes separatistas abastecidos por Rusia combaten junto a tropas rusas de incógnito para intentar arrebatarle el territorio al gobierno de Kiev y ponerlo bajo la influencia de Moscú.

Entre otros cometidos, el nuevo 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command] del ET estadounidense podría ayudar a la componente de combate terrestre contra la guerra híbrida, al enviar asesores boinas verdes para adiestrar, asesorar y dirigir a fuerzas propias de los países en conflicto.

“Este cometido constituye un requisito realista que se basa en la estrategia de guerra híbrida de Rusia, así como en la necesidad de contar con aliados en lugares como Libia, Siria e Irak, en los que queremos ayudar a estabilizar el caos”, decía el Capitán de Navío de la Armada estadounidense Robert Newson, miembro del Comité sobre Relaciones Internacionales [Council on Foreign Relations], sobre el nuevo CG del ET estadounidense.

“Esta reorganización de la fuerza se ha estado planeando durante aproximadamente un año”, se explicaba desde el principal CG de las Fuerzas Especiales del ET estadounidense. “El Mando no estará plenamente operativo hasta julio de 2015”.

A decir verdad, adiestrar combatientes extranjeros, lo que los militares llaman “guerra no convencional” [unconventional warfare], ha sido desde hace tiempo una de las principales misiones de las Fuerzas Especiales del ET estadounidense, aunque últimamente había caído en desuso.

Después del 11S el Pentágono desplegó a las Fuerzas Especiales y a los Rangers del ET, a los SEALs de la Armada y a otras Fuerzas de Operaciones Especiales por todo el mundo para combatir insurgentes y cazar terroristas. Principalmente llevaron a cabo “acciones directas” [direct action], dándoles a los malos por sus propios medios, en lugar de trabajar con las fuerzas locales.

Pero desde los años 1940 hasta los 1990, las Fuerzas Especiales practicaban habitualmente la guerra no convencional, acciones indirectas [indirect action] si lo prefieres, lo que es el centro de atención del nuevo 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command]. De esta forma, el nuevo CG lleva a las Fuerzas Especiales “de vuelta a sus orígenes”, decía Newson, un oficial de los SEAL que estuvo desplegado en Afganistán, Irak y Yemen.

Esta forma indirecta de guerra es ideal en situaciones en las que la presencia estadounidense podría resultar “demasiado costosa o contraproducente”, explicaba Newson.

Sobre estas líneas, comandos estadounidenses durante unas maniobras en 2012. En la cabecera, un soldado de las Fuerzas Especiales en Afganistán. Fotos del Ejército de Tierra estadounidense

El 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command] reúne a todas las unidades que mejor llevan a cabo misiones no convencionales, lo que incluye a boinas verdes, expertos en guerra psicológica, especialistas en asuntos civiles y personal de logística especial.

El cuartel general de entidad división no incluye los exclusivos aviones y helicópteros del 160º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales [160th Special Operations Aviation Regiment (SOAR)] ni la infantería de élite del 75º Regimiento de Rangers [75th Ranger Regiment]. Esta singulares unidades se dedicarán a las acciones directas.

El ET estadounidense quiere que el nuevo CG sea capaz de generar rápidamente fuerzas operativas [task forces] de boinas verdes para manejar crisis específicas. Estas fuerzas operativas temporales contarían con el personal del 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command] y potencialmente se le agregarían comandos de la Armada, de la Infantería de Marina y del Ejército del Aire estadounidenses.

Y dentro del mismo plan por el que se crea el 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command], el cuarto batallón de cada una de las siete brigadas de Fuerzas Especiales [Special Forces Groups] del ET estadounidense se reorganiza específicamente para trabajar con fuerzas aliadas, con nuevos destacamentos de boinas verdes que el 1er Mando de Fuerzas Especiales [1st Special Forces Command] puede desplegar en el exterior.

Estos elementos evocan a los “Jedburghs” de la 2ª Guerra Mundial, según un informe oficial.

Los Jedburghs eran el brazo paramilitar de las organizaciones de la inteligencia aliada tales como la Oficina de Servicios Estratégicos [Office of Strategic Services (OSS)], el predecesor de la Agencia Central de Inteligencia [Central Intelligence Agency (CIA)]. Los comandos Jedburgh se infiltraban en la Europa ocupada por el Eje y en Asia para trabajar con los grupos de la resistencia y hostigar a las fuerzas invasoras.

Ahora bien, la nueva estructura de Fuerzas Especiales del ET estadounidense realmente no supone un aumento de personal. De hecho, los boinas verdes ven reducida su plantilla en 1.000 personas para mantenerse dentro de los ajustados presupuestos, le decía un oficial a La Guerra es Aburrida [War Is Boring].

Traducido por Jorge Tierno Rey, autor de El Blog de Tiro Táctico.