Cuando ‘Anita Atómica’ se ausentó sin permiso

El Pentágono colocó en el lugar equivocado una de las primeras piezas nucleares de EE.UU.

Cuando ‘Anita Atómica’ se ausentó sin permiso Cuando ‘Anita Atómica’ se ausentó sin permiso
Al final de la 2ª Guerra Mundial, EE.UU. poseía el arma más poderosa del mundo, pero el modo de empleo de ese arma resultaba... Cuando ‘Anita Atómica’ se ausentó sin permiso

Al final de la 2ª Guerra Mundial, EE.UU. poseía el arma más poderosa del mundo, pero el modo de empleo de ese arma resultaba primitivo. Sencillamente se armaba la bomba y se tirada desde un avión.

El Pentágono quería mejores formas de lanzar cargas nucleares, así que se gastó el dinero en mejores bombas, misiles e incluso artillería.

En 1949, Robert Schwartz, ingeniero y antiguo radarista de la Armada, se encerró en una habitación dentro del Pentágono y trabajó en el diseño de una artillería atómica. Los militares sólo le dejaban irse a casa los lunes. Quince días después, Schwarz salió de la habitación con el diseño de un cañón de 280 milímetros, la gigante pieza de artillería M65, hoy día conocida como Anita Atómica [Atomic Annie], que fue la pieza de artillería móvil más grande jamás construida, con un coste unitario de 800.000 dólares.

El diseño impresionó al Pentágono, y los militares empezaron la fabricación del arma. Tenía 25’6 metros (84 pies) de largo, pesaba 83 toneladas y necesitaba siete soldados para manejarla, que podían entrar en posición y estar listos para dispararla en menos de 15 minutos. Estuvo lista en 1953, y el Presidente Dwight D. Eisenhower mostró con orgullo el pesado cañón durante su desfile de investidura.

Fue un evento opulento que consistió en 100.000 dólares en carrozas, tres elefantes, 350 caballos, un equipo de perros de Alaska y una pieza de artillería M65. Ahora todo el mundo sabía que EE.UU. tenía un flamante cañón para su arma nuevecita.

Pero Anita Atómica [Atomic Annie] no es únicamente el nombre genérico de las piezas de artillería M65, sino que una vez fue el nombre concreto de una de las piezas. Las armas resultaban tan enormes e impresionantes que sus dotaciones de fuego les ponían un apodo a todas. Los grupos de artillería que operaban dos de las piezas en Europa las apodaron Afrodita [Aphrodite] y Cheyene [Cheyenne].

¿Entonces qué pieza era la Anita Atómica [Atomic Annie]? Fue una de las primeras M65 que se fabricaron. Pero en 1953 era solamente Anita Capaz [Able Annie]. El Pentágono todavía tenía que ver lo que podía hacer.

Los militares se llevaron a Anita [Annie] desde su casa en Fort Sill, Oklahoma, hasta un campo de pruebas en Nevada. Tenían que probar sus capacidades nucleares. Se llevaron a su hermano, Saco de Lágrimas [Sad Sack], junto a ella por si Anita [Annie] fallaba.

No lo hizo. A las 8:30 de la mañana del día 25 de mayo de 1953 Anita [Annie] disparó un proyectil atómico MK-9. Voló más de 11 kilómetros (siete millas) antes de explotar una carga de 15 kilotones a una altura de 160 metros (524 pies) sobre el suelo. Fue la primera y última vez que disparó un proyectil atómico. Los militares grabaron en vídeo la prueba.

Su servicio terminó y sus capacidades quedaron demostradas, Anita Capaz [Able Annie] ya no sólo era capaz, era atómica. Entonces los militares planearon el despliegue de Saco de Lágrimas [Sad Sack] en Europa, y enviaron a Anita Atómica [Atomic Annie] de vuelta a Fort Sill para que sirviera como arma representativa.

Pero algo salió mal.

Los militares confundieron las armas durante su largo viaje a casa. Saco de Lágrimas [Sad Sack] se fue a Fort Sill y Anita [Annie] fue desplegada sobre el terreno.

Al final los soldados se dieron cuenta de la confusión cuando limpiaban la pieza que estaba en Fort Sill durante los preparativos para el décimo aniversario de la prueba de fuego de Anita [Annie]. Se percataron de que el número de serie no era correcto. La pieza no era la laureada Anita [Annie], era Saco de Lágrimas [Sad Sack].

Anita Atómica estaba ausente sin permiso. Y seguirle la pista fue difícil. El pentágono había fabricado 20 de las piezas M65 y las había desplegado por toda Europa y el Pacífico.

Sus ubicaciones era alto secreto. Colocar la artillería en ubicaciones clasificadas por todo el mundo fue uno de los primeros intentos de EE.UU. por la disuasión nuclear. Pasaría otro año antes de que los militares trajeran a Anita de vuelta desde la distancia.

La auténtica Anita Atómica [Atomic Annie], en casa en Fort Sill. Duggar11/Foto Flickr

El Pentágono la localizó en Alemania. Fort Sill la quería de vuelta en casa, pero el largo viaje no estuvo exento de incidentes.

Trasladar las piezas resultaba problemático. Dos cabezas tractoras, cada una en un extremo de la pieza, la desplazaban, pero sólo podían avanzar a 56 km/h (35 millas por hora) y el radio de giro era horroroso. “Las calles de Alemania eran estrechas así que nos costó lo suyo llevar por ahí la pieza”, decía Jim Michalko, de la antigua dotación de una M65.

Según Michalko, la pieza incluso llegó a romper algunas paredes a medida callejeaba por Europa. Pero Anita Atómica [Atomic Annie] rompería algo más que simples paredes.

Cuando atravesaba un traicionero paso montañoso en Alemania, una de las cabezas tractoras de Anita [Annie] patinó y se salió de la carretera. Los vehículos que trasladaban la pesada pieza chocaron y dos miembros de su dotación murieron.

A pesar del contratiempo, Anita Atómica [Atomic Annie] llegó a casa, a Fort Sill, donde se quedó hasta nuestros días. Los visitantes curiosos pueden encontrarla en el parque de artillería de la base, parte del Museo de Artillería de Campaña del Ejército de Tierra estadounidense [Field Artillery Museum].

¿Pero qué le pasó a Saco de Lágrimas [Sad Sack], esa desolada pieza impostora que nunca realizó ni un solo disparo, aunque le robó la gloria a Anita [Annie] durante la mayor parte de una década? A día de hoy se encuentra en el Smithsonian, todavía sin disparar y sin probar, probablemente prestada al museo por el Ejército de Tierra estadounidense, sin que Fort Sill haya tenido nada que ver.

Traducido por Jorge Tierno Rey.

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