Puede que Corea del Norte tenga más armas nucleares de las que pensábamos

Aún peor, Pyongyang está fabricando más

Puede que Corea del Norte tenga más armas nucleares de las que pensábamos Puede que Corea del Norte tenga más armas nucleares de las que pensábamos
Este artículo fue publicado por primera vez el 27 de febrero de 2015. Corea del Norte tiene hasta cuatro veces más armas nucleares de... Puede que Corea del Norte tenga más armas nucleares de las que pensábamos

Este artículo fue publicado por primera vez el 27 de febrero de 2015.

Corea del Norte tiene hasta cuatro veces más armas nucleares de las se estimó anteriormente, y está trabajando duro para llegar a conseguir colocar armas nucleares en cabezas de misiles, según un influyente sitio web que le sigue la pista a los avances nucleares de Corea del Norte.

Esta nueva estimación del arsenal nuclear de Kim Jong Un revisa su número al alza, muy al alza. Previamente la mayoría de las estimaciones calculaban que Pyongyang sólo tenía unas pocas armas nucleares de grandes dimensiones, poco manejables y posiblemente poco fiables, que no cabían en la cabeza de un misil balístico.

Puede que las antiguas estimaciones resulten peligrosamente erróneas.

Joel Wit es un antiguo funcionario del Departamento de Estado estadounidense, editor del destacado sitio web 38 North. El 24 de febrero de 2015 Wit dijo que Pyongyang tenía entre 10 y 16 armas nucleares, muchas más de las entre cuatro y siete armas nucleares que se solía estimar para el arsenal de Corea del Norte.

Peor aún, Wit estimó que la tasa de producción de material fisionable de Corea del Norte suponía en un futuro inmediato un dramático aumento del arsenal de armas nucleares del país. Wit estimó que para finales de esta década Corea del Norte sería capaz de desplegar 20 armas nucleares… como mínimo.

Una estimación más probable sitúa el arsenal de Pyongyang en 50 armas nucleares para 2020, llegando hasta las 100 en el peor de los casos.

Las armas nucleares más grandes de Pyongyang tienen una potencia estimada de 50 kilotones. Eso es aproximadamente tres veces más la potencia de la bomba que destruyó Hiroshima y acabó con la vida de 135.000 personas. Una bomba atómica de 50 kilotones lanzada sobre una ciudad tan densamente poblada como Seúl podría provocar 269.000 muertos y más de un millón de heridos.

Además Wit predijo que Corea del Norte estaba mucho más avanzada de lo que se creía en el desarrollo de cabezas nucleares. Para 2020 Pyongyang podría instalar cabezas miniaturizadas en misiles de corto alcance Nodong y misiles de largo alcance Taepodong-2.

Los misiles Nodong y Taepodong-2 pueden alcanzar blancos en cualquier parte del continente asiático, y este último incluso podría llegar hasta Alaska.

Para mayor preocupación, Corea del Norte está desarrollando submarinos capaces de portar misiles y misiles balísticos lanzables desde un submarino. Lo cual plantea una cuestión desconcertante.

¿Por qué iba a trabajar un país empobrecido en esa clase de armas si tuviera relativamente pocas bombas nucleares y no fuera capaz de reducir su tamaño lo suficiente como para caber en la cabeza de un misil? Si Wit está en lo cierto, eso es porque Corea del Norte pretende disponer de suficientes cabezas miniaturizadas como para situar al menos algunas de ellas en la mar.

Kim Jong Un celebra el lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental (ICBM) en Corea del Norte el 4 de julio de 2017. Captura de pantallas de los medios de comunicación estatales de Corea del Norte

El 23 de enero de 2015 Corea del Norte probó un misil balístico lanzable desde un submarino, según el sitio web The Washington Free Beacon. Buques y aeronaves militares estadounidenses observaron el misil, que los analistas llamaron KN-11. Corea del Norte probó el misil desde una plataforma en tierra.

La comunidad de inteligencia estadounidense utiliza el prefijo “KN” para designar a los cohetes y misiles norcoreanos. El KN-02, por ejemplo, probablemente sea una copia del SS-21 soviético. Corea del Norte podría lanzar el KN-02, arma táctica de corto alcance, contra puentes, polvorines de munición y aeródromos no muy alejados de las líneas enemigas.

Pero antes de la prueba de enero de 2015, ninguna persona ajena a la comunidad de inteligencia estadounidense había oído hablar del KN-11, lo que dió qué pensar a muchos observadores de Corea del Norte.

Una posibilidad es que el KN-11 sea un descendiente del obsoleto misil soviético SS-N-5, uno de los primeros misiles balísticos de la antigua URSS lanzable desde un submarino. Los submarinos soviéticos de la clase Golf solían llevar misiles SS-N-5 en sus patrullas.

Supuestamente Corea del Norte recibió 10 submarinos de clase Golf-II en la década de los 90, presumiblemente como chatarra. La pregunta es: ¿qué aprendió Corea del Norte sobre misiles balísticos lanzables desde un submarino a partir de esos submarinos soviéticos? Puede que pronto lo descubramos.

Este movimiento puede explicar además por qué Estados Unidos está impaciente por desplegar en Corea del Sur el sistema de defensa terminal de zona a alta cota [Terminal High Altitude Area Defense (THAAD)]. El sistema THAAD utiliza un interceptador por impacto para destruir cabezas de misiles balísticos que se aproximen a una distancia de hasta 200 kilómetros.

Estados Unidos ha desplegado el THAAD para proteger las islas de Hawai y Guam, y ha solicitado permiso a Corea del Sur para desplegarlo allí también.

Seúl ha impedido el despliegue y muchos surcoreanos han puesto sus objeciones en base a que eso pondría al país al frente de un desestabilizador escudo estadounidense de defensa contra misiles. China también ha expresado sus objeciones al despliegue del THAAD tan próximo a sus fronteras.

Existe una razón primordial por la que Pyongyang quiere armas nucleares, muchas armas nucleares. Un gran arsenal nuclear y los medios para lanzarlo conlleva una Corea del Norte independiente y segura.

Sistema de defensa terminal de zona a alta cota [Terminal High Altitude Area Defense (THAAD)]. Foto del Ejército de Tierra estadounidense

En otras palabras, Estados Unidos y Corea del Sur no podrían llevar a cabo una acción militar contra Corea del Norte sin desencadenar una represalia nuclear.

Además Estados Unidos no podría usar la intimidación para llevar a la mesa de negociaciones diplomáticas a una Corea del Norte con armas nucleares. Por supuesto, Pyongyang no va a dejar de buscar la reunificación con el Sur, según sus propias condiciones.

Puede que Kim Jong Un suponga que tener armas nucleares le proporciona mayor seguridad, pero podría ser todo lo contrario. Si Corea del Norte no deja de provocar a Corea del Sur con ataques tales como el hundimiento de la corbeta de la Armada surcoreana Cheonan y el bombardeo de la isla de Yeonpyeong en 2010, puede desencadenar una crisis que no pueda controlar.

En un momento dado, Estados Unidos, y posiblemente China, tendrán que decidir si toda la región está más segura o no sin Corea del Norte. ¿Merece la pena correr los riesgos que implica eliminar la amenaza nuclear? Si la respuesta es afirmativa, el siguiente paso consiste en que el liderazgo norcoreano, y sus armas nucleares, simplemente dejen de existir.

Eso, y lo que viene después, sería un territorio terrorífico sin explorar.

El informe del sitio web 38 North representa una importante revisión de las capacidades de Corea del Norte. Debería asustar a la gente. Si es cierto, implica nefastas consecuencias para Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. Los líderes surcoreanos, en particular, ya están tardando en instalar un escudo de defensa contra misiles balísticos.

Como mínimo, el informe plantea una hoja de ruta de lo que pretende Corea del Norte. Una posibilidad más grave es que ese mínimo se quede atrás rápidamente y la realidad en que vivimos plantea un mundo mucho más peligroso de lo que creíamos hace unos años.

Traducido por Jorge Tierno Rey, autor de El Blog de Tiro Táctico.