El Ejército de Tierra estadounidense prueba su nuevo helicóptero «furtivo» [stealth] que entrará en servicio en la década de 2030

El V-280 Valor está diseñado para que su firma de radar sea más pequeña

El Ejército de Tierra estadounidense prueba su nuevo helicóptero «furtivo» [stealth] que entrará en servicio en la década de 2030 El Ejército de Tierra estadounidense prueba su nuevo helicóptero «furtivo» [stealth] que entrará en servicio en la década de 2030
  Los ingenieros de Bell Helicopter están buscando formas de reducir la firma de radar de su próxima aeronave de última generación de rotores... El Ejército de Tierra estadounidense prueba su nuevo helicóptero «furtivo» [stealth] que entrará en servicio en la década de 2030

 

Los ingenieros de Bell Helicopter están buscando formas de reducir la firma de radar de su próxima aeronave de última generación de rotores basculantes [tiltrotor] V-280 Valor que se prevee que esté operativa en la década de 2030. Aunque sus desarrolladores no llegan a llamarlo «furtivo» [stealth], sí reconocen que están diseñando características «furtivas» para el nuevo helicóptero ─tales como sistemas de supresión de calor infrarrojo y varias estructuras contorneadas del fuselaje─.

«Sin duda vamos a implementar algunos medios pasivos en términos de cómo le damos forma a la aeronave para hacerla invisible. La clave es que no puedan detectarla como blanco y reducir su firma pasivamente para que los barridos de radar no la vean. Al fin y al cabo lo que no quieres es que te detecten o te fijen como blanco», declaró Vince Tobin, vicepresidente de Advanced Tiltrotor Systems [sistemas avanzados de rotores basculantes] de Bell Helicopter, al medio Scout Warrior.

Si bien muchos de los detalles sobre la tecnología furtiva no están disponibles, existen unos cuantos amplios parámetros que siguen de cerca los desarrolladores de aeronaves poco visibles. Entre estos se incluye la reducción de la firma de calor que procede de los motores o las salidas de gases de escape, junto con la forma exterior de la aeronave para que sea menos detectable para los «pings» o señales de retorno del radar.

El radar envía señales electromagnéticas que viajan a la velocidad de la luz, hace que reboten en un objeto y analiza las señales de retorno para determinar la forma, el tamaño y la velocidad de un blanco. Por esta razón, la «perturbación» [jamming] electrónica es otra táctica utilizada para engañar o confundir a los sistemas de radar.

Tras reconocer la importancia de reducir la firma de calor de los helicópteros, Tobin explicó que Bell investiga actualmente tecnologías de vanguardia en motores específicamente diseñadas para reducir el calor que emiten.

«Estamos buscando opciones para reducir esa firma de calor. Muchas de las nuevas tecnologías que estudian los fabricantes de motores incluyen encontrar las mejores formas de garantizar el máximo rendimiento del motor al mismo tiempo que se utiliza un supresor de emisiones infrarrojas», dijo Tobin.

Una estrategia fundamental, comentó Tobin, consiste en utilizar supresores de emisiones infrarrojas para reducir la firma de radar, de tal forma que sea necesaria menos «perturbación» [jamming] para confundir al radar.

Maqueta de un V-280 en la feria HeliExpo 2016. Foto de Chris.W.Braun a través de Wikimedia

Avances en la tecnología de rotores basculantes [tiltrotor]

Bell pretende basarse en la tecnología existente de rotores basculantes actualmente en uso en el avión Bell-Boeing V-22 Osprey [águila pescadora o halieto]. El Osprey continúa dando buen resultado en un amplio abanico de misiones y ha sido seleccionado recientemente por la Armada estadounidense para realizar las misiones «Carrier On-board Delivery» o COD [traslados a bordo de un buque] de transporte de personal, armamento y equipo desde y hasta buques de superficie.

El V-280 Valor está diseñado para ser un poco más grande que un helicóptero Black Hawk actual y utilizar asientos de 60 centímetros para transportar a 11 pasajeros con equipo, dijo Tobin.

Bell está aplicando la experiencia adquirida con su histórico avión V-22 a este convertiplano de última generación, aunque ─a diferencia de un V-22 en el que el ala no es recta─ este incorpora un ala recta. Bell también va a mejorar el aleteo [flapping] de las palas del rotor principal y a incorporar controles individuales que van a proporcionarle al aparato una mayor maniobrabilidad a baja velocidad.

Dependiendo de los requisitos finales que establezcan el Ejército de Tierra estadounidense y el Pentágono, Bell pretende diseñar una variante de ataque del aeronave con una configuración de fuselaje ligeramente diferente.

«Una versión armada de ataque llevará una ametralladora, cohetes de 2’75 pulgadas de aletas plegadas y algún tipo de misil punto a punto ─Hellfire o algún misil de última generación guiado por láser o IR─. Estamos abiertos a cualquier opción en tanto en cuanto no estamos diseñando ningún requisito específico», explicó Tobin.

Aviones F-35B. Foto del Cuerpo de Infantería de Marina de EE.UU.

El V-280 Valor utiliza sensores del F-35

La aeronave de rotores basculantes de última generación V-280 Valor que entrará en servicio en la década de 2030 comprende la integración de un conjunto de sensores de 360 grados de alta tecnología denominado Distributed Aperture System, o DAS [Sistema de Apertura Distribuida] bastante similar al utilizado por el F-35 Joint Strike Fighter.

«En lugar de llevar los sensores montados en la torreta, los sensores van montados en la aeronave ─por lo que básicamente dispone de sensores que miran en los 360 grados alrededor de la aeronave en todo momento─. Esas imágenes se unen para presentarlas como una única imagen continua al piloto. Ambos pilotos pueden hacer uso del mismo sistema», dijo Tobin.

Esta tecnología permitirá a las tropas que viajan en la parte trasera de la aeronave llevar unas gafas o un casco que les proporcione una imagen de lo que captan los sensores del exterior mientras van en tránsito hacia una misión.

El sistema DAS fabricado por Northrop Grumman también constituirá la base de una tecnología de detección de disparos de armas portátiles que detectará y localizará la firma de cualquier ataque. Los sensores contarán con la capacidad para detectar la ubicación y firma de calor procedente del fuego de armas portátiles, lo cual le concederá a la aeronave la oportunidad para responder rápidamente con sus armas ─lo que reduce el riesgo para pilotos, tripulación y pasajeros de ser alcanzados por el fuego enemigo─.

Imagen conceptual de un V-280. Ilustración de Bell

El programa Future Vertical Lift [Futuro Transporte Vertical] del Ejército de Tierra estadounidense

La nueva aeronave de rotores vasculantes de Bell, denominada V-280 Valor, forma parte del programa Joint Multi-Role Technology Demonstrator [Demostrador Conjunto de Tecnología Multipropósito] del Ejército de Tierra estadounidense, cuyo propósito es definir los requisitos y allanar el camino hacia una nueva aeronave Future Vertical Lift [Futuro Transporte Vertical] diseñada para cumplir un amplio abanico de nuevas exigencias.

El concepto tras el programa conjunto Future Vertical Lift del Ejército de Tierra estadounidense consiste en diseñar una futura aeronave vanguardista que pueda alcanzar velocidades de avión y aún así conservar la capacidad de volar en estacionario y maniobrar como un helicóptero.

«La aeronave tendrá la capacidad de realizar vuelo estacionario en condiciones muy exigentes, además de operar a bajas velocidades y mantener la capacidad de maniobrar para girar y cabecear mientras vuela en estacionario. Queremos que disponga de la maniobrabilidad que permita que la aeronave pueda hacer lo que es capaz de hacer», añadió Tobin.

El V-280 Valor dispondrá además de una tecnología aún por determinar bajo el nombre Degraded Visual Environment [Entorno Visual Degradado] que permita a los sensores ver a través de elementos que reducen la visibilidad tales como condiciones de poca luz, mal tiempo y otras barreras para la navegación. Entre los elementos de este tecnología se incluirá un sistema denominado Controlled Flight into Terrain [Vuelo Controlado sobre el Terreno] de forma que la aeronave cuente con la capacidad de variar el curso rápidamente por si misma si se aproxima a un obstáculo peligroso, tal como una montaña, unas rocas o una edificación.

Está previsto que la nueva variante de ataque utilice los actuales sensores y sistemas de designación de blancos del Apache pero modernizados o de próxima generación, denominados Modernized Target Acquisition Designation Sight/Pilot Night Vision Sensor, o MTADS/PVS [Visor de Designación y Adquisición de Blancos Moderzinado/Sensor de Visión Nocturna del Piloto].

En lo que respecta a sensores y equipos de misión, los ingenieros de Bell están diseñando una aeronave de rotores vasculantes con lo que se denomina «arquitectura abierta», es decir, un software y hardware capaz de integrar sobre la marcha nuevas tecnologías a medida que vayan surgiendo. El concepto consiste en diseñar un helicóptero sin pretender que vuele con la tecnología de hoy día sino con la tecnología avanzada que estará disponible en la década de 2030 y más allá. Por lo tanto, tendrán que prever las armas, sensores, procesadores de ordenador y aviónica que puedan estar disponibles en la década de 2030.

Posiblemente esto suponga incorporar en la aeronave una tecnología de navegación semiautónoma que se conoce como «fly-by-wire» [sistema de pilotaje por el que un ordenador traduce las intenciones del piloto y envía las señales correspondientes a los elementos de control de vuelo para que ese sea el resultado]. Bell Helicopter ya ha desarrollado los algoritmos iniciales para esta tecnología, que incorpora actualmente el V-22 Osprey.

V-22 Osprey. Foto del Ejército del Aire estadounidense

Otra tecnología de supervivencia que posiblemente incluya esta aeronave es un sistema conocido como Common Infrared Countermeasure, o CIRCM [Contramedida Infrarroja Común]; la CIRCM es una variante de menor peso de una tecnología existente que utiliza un perturbador láser para desviar el curso de misiles entrantes ─protegiendo por tanto a la aeronave al evitar que sea alcanzada por un misil─.

«Estamos a la espera de conocer qué quiere nuestro cliente el MINISDEF. En cualquier caso podemos incorporarlo en la aeronave», explicó Tobin.

Actualmente el helicóptero de Bell ya tiene el ala acoplada al fuselaje de la nueva aeronave de rotores vasculantes diseñada para alcanzar velocidades de 280 nudos, volar 800 kilómetros con un depósito de combustible, volar en estacionario y maniobrar en condiciones de «altas temperaturas» [high-hot] y actuar tanto de helicóptero de servicio como de ataque.

La intención es construir una aeronave demostradora de rotores vasculantes avanzada con la última tecnología que vuele en noviembre de 2017 como parte de un último esfuerzo para construir una futura aeronave que pueda entrar en servicio en la década de 2030.

«Lleva un ala larga. Sujetamos el centro del ala al fuselaje ─el ala al completo es una única pieza que va atornillada al fuselaje de la aeronave─. El mismo ala sobresale por ambos lados. El ala va sujeta con tornillos especiales. Lleva suficientes tornillos para mantener todas las piezas de la aeronave juntas con la fuerza suficiente», dijo Tobin.

Ya en enero de este año, los ingenieros de Bell tenían terminado el 81 por ciento de la aeronave; el ala ya está montada y el cableado instalado, dijo Tobin. En los próximos meses, los ingenieros de Bell empezarán la instalación de las cajas de engranajes y los depósitos de combustible.

Las pruebas de vibración en tierra [Ground Vibration Test] también forman parte del desarrollo del helicóptero, tras las que vendrá la obtención de datos del modelo a escala en túnel de viento.

Además, se pretende que la futura aeronave pueda utilizar una tecnología de motores de bajo consumo para que pueda viajar al menos 800 kilómetros con un solo depósito de combustible. Esta autonomía permitirá que la aeronave realice más fácilmente una única misión sin necesidad de Forward Arming and Refueling Points, o FARPs [puntos avanzados de reabastecimiento de combustible y armas].

La idea es diseñar una aeronave capaz de volar desde la Costa Oeste de EE.UU. hasta Hawai sin necesidad de repostar.

Todavía se están perfilando las exigencias del programa que dirige el Ejército de Tierra estadounidense, el cual pretende convertirse en futura aeronave de los cuatro ejércitos.

Entre estas exigencias, que pasan a formar parte de la actual aeronave demostradora construida por equipos tanto de Bell como de Boeing-Sikorsky, se incluye el hecho de fabricar una aeronave capaz de alcanzar velocidades superiores a los 230 nudos, volar en estacionario a 6.000 pies y 35 grados Celsius, alcanzar un radio de combate de al menos 434 kilómetros y poder configurarse para incluir tecnologías emergentes en sensores y equipos de misión.

Este artículo fue publicado por primera vez en el sitio web Scout Warrior.

Traducido por Jorge Tierno Rey, autor de El Blog de Tiro Táctico.